COVID-19: ASÍ ES EL ENTRENAMIENTO PARA RECUPERAR EL OLFATO QUE PROPONEN LOS EXPERTOS

Ahora que la quinta ola del COVID-19 en la Argentina comenzó a mostrar una caída en los contagios, se debe recordar la importancia de mantener las medidas preventivas para evitar una nueva escalada de casos. Así, hay que tener especial cuidado al entrar en espacios cerrados concurridos y donde las personas estén sin barbijo.

“Quizás no lleguen a las UCI o sean pacientes de alta urgencia, pero es precisamente en esas pacientes menos graves donde la alteración del olfato puede ser más frecuente. La alteración del olfato, y a veces la del gusto paralelamente, se produce sobre todo en mujeres, y especialmente entre las jóvenes y con poca patología; de tal manera, que un buen número de esos pacientes la única manifestación de la enfermedad que tienen es la pérdida de olfato”.

“Una tercera parte de las personas que perdieron el olfato durante el 2020 y a principios de 2021, cuando estábamos en otra etapa de la pandemia, todavía lo mantienen, y entre un 5 y un 10% padecen una pérdida total del olfato (anosmia), por lo que sufren COVID persistente problemas muy importantes en este sentido”, alertó este experto. De ahí que se insista en la importancia de las medidas preventivas.

Según recordó el experto, el COVID persistente es todo un conjunto de síntomas o de alteraciones patológicas que continúan en los órganos mucho después de pasar la infección por SARS-CoV-2: “Es el daño que queda tras la agresión inicial, que no se termina de reparar; el daño no está causado por el virus en sí mismo, sino por el daño en los tejidos que ha producido el mismo”.

En este punto, el doctor Mullol reveló que esta infección afecta al olfato porque hay receptores de coronavirus en la mucosa olfatoria, concretamente en células del neuroepitelio olfatorio, y al unirse este virus con estos receptores se produce un proceso inflamatorio agudo, con la consiguiente neurodegeneración y destrucción de la mucosa olfatoria. “Por eso se pierde el olfato tan rápidamente”, aclaró.

Destaca en este punto el también investigador del IDIBAPS que los estudios realizados sobre pérdida de olfato y COVID-19 demuestran que la pérdida del mismo oscila entre el 70 y el 80% de los casos en las variantes iniciales de la pandemia. Si bien afirma que con ómicron hay menos estudios, pero los pocos que se han realizado hablan de una incidencia del 30%. “El olfato se pierde en una tercera parte de los casos de contagios por ómicron, bastante menos que al inicio de la pandemia, y además en una forma menos grave, aunque falta tiempo para ver cómo evolucionará esto”, agregó.

El olfato y el sabor son lo mismo y no, según detalla este especialista: “El sabor es algo más complejo, es la apreciación que tenemos nosotros de las calidades organolépticas de lo que comemos y de lo que bebemos, y aquí interviene tanto el gusto, como el sabor, como el oído, la vista, o la sensibilidad táctil; cuando comemos o bebemos son las sensaciones globales que tenemos”.

En concreto, el experto del Hospital Clínic resaltó que el olfato tiene unos 350 receptores mientras que el gusto solo 5 en la zona de la lengua y del paladar. “La estimulación conjunta de todos estos receptores es lo que entendemos como el sabor, por tanto, un daño importante en el olfato o en el gusto produce daño en el sabor”, explicó.

(Visited 7 times, 1 visits today)

Artículos relacionados